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Mons. Braulio Rodríguez arzobispo de Toledo, presidió en el Monasterio de Guadalupe la Eucaristía del 8 de septiembre, con motivo de la celebración de la Festividad de la Virgen de Guadalupe, y Día también de Extremadura. Concelebraron con él nuestro obispo de Coria-Cáceres, Mons. Francisco Cerro, y el de Plasencia, Mons. Amadeo Rodríguez, además de D. Ángel Rubio, obispo de Segovia y natural de la puebla de Guadalupe. La gran ausencia fue la del prelado de Mérida-Badajoz, Mons. Santiago García Aracil, quien se encuentra convaleciente tras una operación en Valencia de la que se va recuperando favorablemente.
Más de 3.000 personas se encontraban en el interior del templo (donde no había sitio ni para un alfiler) para acompañar a la virgen morenita.
En la homilía Mons. Braulio Rodríguez, aludió al evangelio escogido para la ocasión, un evangelio poco habitual, sobre la genealogía de Jesucristo. Comenzó citando un poema de Cervantes a la "virgen niña" y felicitó a los extremeños en el día de su Patrona ("a sus pies venimos a encomendarnos" dijo el prelado) y de la Comunidad Autónoma.
En la homilía, destacó además la encarnación como hombre del Hijo de Dios y su pertenencia a una familia. Finalizó la homilía destacando que el destino del hombre debe ir marcado por su fe y recordó así mismo la experiencia reciente de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid.
La celebración religiosa culminó con la tradicional procesión de la Virgen de Guadalupe por la capilla de Santa Paula, el claustro mudéjar y el interior de la basílica.
La Virgen lucía una prenda donada en 1917 por la IX Condesa de Vía Manuel, realizada por la bordadora del Monasterio de aquel tiempo, Asunción Rodríguez. Confeccionado en tonos plateados, el manto ha sido restaurado por un grupo de mujeres de Guadalupe en un largo período, más de dos años.
Algunas imágenes e información publicadas por los periódicos regionales:
Miles de peregrinos arropan a la Virgen de Guadalupe
Miles de fieles arropan a la patrona
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