|
Toda esta semana hemos vivido en Torreorgaz distintas actividades y oraciones pensando ya en la “inminente” Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Realmente, a medida que van pasando los días tanto las familias como el grupo de jóvenes cristianos y el grupo de Cáritas se han ido metiendo con energía e ilusión en lo que está siendo una preparación profunda en todos los sentidos.
Así, el domingo pasado (domingo de la Santísima Trinidad) preparamos la Eucaristía con los jóvenes, y dentro de la misma ofrecieron una hermosa pancarta de 6 metros de larga para después colgarla de la Torre de la iglesia, en dicha pancarta se manifiesta la alegría con la que esperamos en la Parroquia a los Jóvenes Peregrinos y también les damos ya desde ahora nuestra acogida cariñosa y nuestra bienvenida.
Una vez que terminó la Eucaristía, los jóvenes y el grupo de Cáritas parroquial se dispusieron a abrir nuestra Tómbola de la JMJ. Con gran entusiasmo, todos los jóvenes habían ido recogiendo durante la semana anterior los regalos y donativos que todas las personas de Torreorgaz iban entregando en la Parroquia para dicha Tómbola. Todo ello también vivido desde el lema de este año de Cáritas, que nos prepara para el Corpus, “las cosas importantes se hacen con corazón”. Durante toda esta semana, hemos ido animando a los torreorgaceños a colaborar en la Tómbola “con corazón”; y como siempre, la generosidad y los pequeños detalles de tantas personas buenas nos han desbordado.
La Tómbola se terminó, incluso antes de lo previsto, y con éxito en todos los sentidos. Ha sido una semana con espíritu de JMJ porque ahora ya cualquier persona que pasa por nuestra iglesia se fija en la Torre para descubrir el significado de esta pancarta, tomando conciencia de que la cuenta atrás ya ha empezado. Unido a todo ello está cada día nuestra petición especial por el fruto de la JMJ, no sólo para los peregrinos que van a visitarnos, sino también para los que de una u otra manera pensamos que el futuro y la esperanza de la iglesia sigue estando en nuestros jóvenes. Apostamos por una iglesia nueva, ilusionada, joven, actual y que dé respuesta y sentido a la vida de cualquier persona que se acerque a ella, sin distinciones de ningún tipo. Por todo ello, sin perder la sonrisa y la esperanza, ¡adelante, siempre adelante!.
Roberto Rubio Domínguez
|