|
La gran familia UNER (María de los sagrarios) de Cáceres y Provincia, tiene por costumbre al finalizar el curso, realizar un viaje eucarístico- reparador, visitando los Sagrarios de diversos pueblos.
Este año dicho viaje ha sido a Villamiel, pueblo de la Sierra de Gata, por un motivo muy especial: existe allí la “Cofradía del Santísimo Sacramento” que está celebrando este año los 400 años de su fundación, por lo que a D. José Antonio Casero, su párroco, le pareció una buena ocasión para celebrar conjuntamente un acto Eucarístico, y hacía allí nos dirigimos el sábado día 18 de junio el grupo UNER: representantes de Valencia de Alcántara, Casar de Cáceres, y Cáceres capital con dos religiosas de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret.
Nos recibieron dicho Párroco y miembros de la Cofradía, y nos obsequiaron con un fraternal desayuno en el salón Parroquial, pasamos enseguida al Cine donde nos proyectaron un vídeo en el que muestran la labor que realizan en esa parroquia: Liturgia de semana santa, con el solemne lavatorio de los pies; lecturas; velas ante el Santísimo por turnos, distribución de la comunión, Solemnidad del Corpus Christi, llevando bajo palio al Santísimo por las tortuosas pero preciosas calles del pueblo y siempre ataviados con sus vistosas capas negras que les da un carácter especial.
A continuación pasamos a la preciosa Iglesia con su importante historia -que no es el momento de describir - en la que tuvimos un emotivo Acto eucarístico con el Señor expuesto pidiendo por las necesidades de la iglesia; por los sacerdotes, por España y sus gobernantes.
Finalizando con el Himno Eucarístico, compuesto por ellos con motivo de los 400 años de fidelidad: precioso legado que pasa de padres a hijos durante tantas generaciones. Todo un ambiente de hermandad, ya que nos une un mismo carisma; amar y hacer amar a la Eucaristía; que no haya ni un Sagrario abandonado.
La comida en Acebo, precioso lugar junto al río con su paisaje encantador; nos acompañó también D. José Antonio, quien en todo momento estuvo muy atento, y cercano a todos.
Por la tarde, visita a la iglesia de Acebo, donde hay una sola María de los Sagrarios pero acude a todo lo que se le comunica y ayuda a su párroco en todo lo que puede.
El broche de oro fue la Eucaristía en Hoyos, donde le tocaba a D. Antonio ese día, ya que tiene tres pueblos a su cargo. Fue muy emotiva y preparada por la gente del pueblo que se sintieron honrados con nuestra presencia.
Después de una pequeña explicación de la importante historia de esa parroquia y llenos de gozo por el día tan intensamente vivido, regresamos a nuestros puntos de origen con la esperanza de poder realizar otros viajes Eucarísticos llenos de amor a Jesús Eucaristía.
Mª. Ángeles Fitor
|