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Tarde lluviosa, casi apetecía quedarse al brasero. Pero los laicos que veis en la foto optaron por reflexionar sobre el Año del Cristiano Laico y su ser “un mar de fueguitos” en su pueblo y en su parroquia. Acompañados por su párroco, Javier, metieron “la badila” en su responsabilidad bautismal y removieron sus opciones para seguir comprometidos. Estos seglares saben que la Parroquia es “la Iglesia que vive en medio de las casas de sus hijos e hijas” como nos enseñó el beato Juan Pablo II en su carta Cristifideles Laici, (número 26). Y además tienen claro que ellos son los nuevos evangelizadores, pues “la nueva Evangelización la harán los laicos o no se hará” que ya hace 20 años nos indicaban los Obispos españoles en el número 148 del documento “Los cristianos laicos, Iglesia en el mundo”. Ellos son los que echándose “p’alante” deben anunciar que Dios ama a los hombres, especialmente a sus paisanos de Arroyomolinos de Montánchez.
En este Año del Laico, se les animó a potenciar el Consejo de Pastoral y a escribir (sí, por escrito, en papel) el Plan Pastoral de la Parroquia. También se les alentó a dedicar tiempo a la formación, aprovechando el arciprestazgo o asistiendo a lo diocesano. Y “como la brasa no hace sola el brasero” se les pidió que todos estén asociados en alguno de los grupos parroquiales o a otros que puedan surgir. Y un compromiso asumido y que ya están cumpliendo con este artículo, es la de publicar lo que hagan, no tanto porque se les vea, sino por el bien que hacen a los que lo lean.
(El Delegado de Apostolado Seglar pone a disposición de las parroquias, grupos, asociaciones, movimientos los lunes por la tarde para que también en “otros braseros se meta la badila” y animemos “el mar de fueguitos” que hay en la diócesis de Coria-Cáceres)
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