La clausura del curso de catequesis de la parroquia de Ntra Sra. del Olmo de Ceclavín tuvo color misionero. La Delegación de Misiones, invitada por el párroco, D. Justiniano, ayudó a preparar la celebración y las dinámicas que la acompañaron.
Con alegría y entusiasmo, los niños cantaron canciones africanas, escucharon testimonios misioneros y realizaron divertidos y catequéticos juegos, que habían preparado sus catequistas, como síntesis de los temas dados durante el curso.
Juegos como encarcelar los pecados más comunes, derribar los capitales o probar a andar con los ojos tapados, sin la luz que nos guía, Jesús, sirvió a los niños no sólo para divertirse, sino para no olvidar la importancia de crecer con otros valores y otras metas, las del Evangelio.
No faltó la figura entrañable de D. Honorio María Sánchez de Bustamante, natural de Ceclavín y en proceso de canonización, cuya causa tiene abierta la diócesis de Coria-Cáceres.
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