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Siguiendo la petición del papa Francisco, en el templo del Buen Pastor de Cáceres, celebraron la Jornada Mundial de los Pobres. La celebración de la Eucaristía dio paso a una comida compartida y solidaria.
“En la misa hemos rezado desde nuestras pobrezas, todos pobres ante Dios. Pero al compartir lo poco o mucho, hemos contemplado que Dios lo incrementa. Nos hemos sentido todos en casa y en familia, como ya se viene haciendo desde hace tres años”, explica Ángel Martín Chapinal, el párroco del Buen Pastor.
Por la tarde, junto a más personas, algunos inmigrantes y refugiados, asistieron a una película con palomitas incluidas. El cinefórum ayudó a los presentes a compartir las vivencias motivadas desde el cine y desde la vida. “Hemos conocido de cerca las experiencias de aquellos que desde otros continentes han venido a ser nuestros vecinos”, apostillaba Chapinal. “Ha sido un domingo precioso y Jesús en su Sagrario, testigo de tanta belleza”.
Todo estuvo organizado por un excelente grupo de voluntarios: vicencianas, Cáritas parroquial y el equipo de la delegación de personas Migrantes y Refugiadas, así como otros voluntarios.
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