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Nuestros obispos han querido enfocar la Jornada de la Vida 2017 hacia nuestros ancianos y el final de la vida. En síntesis, nos dicen:
- Solo a la luz del amor se puede captar la dignidad y la riqueza insondable de cada persona. Jesús ha muerto en la cruz por todos y con su Resurrección ha roto las cadenas de la muerte.
- Desde la mirada de Dios: “el verdadero sentido de la vida incluye también la aceptación del sufrimiento y de la limitación. No existe solo el sufrimiento físico; hoy, las patologías más frecuentes son las que afectan al espíritu. Es un sufrimiento que afecta al ánimo y hace que esté triste porque está privado de amor… Sepamos que en la debilidad podemos ser fuertes (cf. 2 Co 12, 10)” (Francisco).
- El utilitarismo considera la vida de los ancianos y enfermos algo inútil. Esto es una falta de humanidad, porque una sociedad que no se com-padece de los que sufren es interiormente cruel e inhumana (Benedicto XVI). La justicia y la caridad nos piden vivir la solidaridad intergeneracional.
- Los abuelos son el vínculo con la tradición (memoria), los transmisores de la fe y en muchos casos el sostén de las familias. Cuando el anciano enferma física o mentalmente necesita el cuidado de su familia, de las instituciones sociales y de la Iglesia.
- Desde la mirada de Cristo descubrimos que la ancianidad es una nueva etapa del recorrido vital con sus luces y sombras y que la muerte es el paso al encuentro con Cristo. La vejez es una etapa más en el camino hacia la casa del Padre y la vida, aún en su final, es valiosa y hermosa a los ojos de Dios, y lo será a nuestros ojos si hemos conocido el amor. La muerte no es un salto al vacío, Jesús ha venido para darnos vida y vida en abundancia, plena y eterna (Jn 10, 10).
- Es importante que nuestros enfermos y ancianos mueran acompañados por los seres queridos y la comunidad, y sin que falten los auxilios espirituales. Encomendémoslos especialmente a la Virgen María, Salud de los enfermos.
La celebración de la Eucaristía por la vida será el domingo 26 de marzo, a las 13:00 horas, en la Parroquia de Ntra. Sra. del Rosario de Fátima. Oremos unidos por la vida. Estáis todos invitados.
Delegación de Familia y Vida. Secretariado de defensa de la vida humana.
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