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Después de vivir la celebración penitencial en su Parroquia de Santa Marina, el 29 de septiembre, los feligreses de Cañaveral se dispusieron interiormente a peregrinar hacia la Puerta Santa del Santuario de la Divina Misericordia. Una Celebración sencilla que comenzó con el rito de acogida en la explanada del Santuario para luego dirigirse en procesión hacia la Puerta Santa. Tras recibir el agua bendita y renovar las promesas bautismales, vivieron con fe la Eucaristía, presidida por su párroco D. Roberto Rubio Domínguez.
Posteriormente, compartieron una tarde de convivencia, donde el chocolate con churros y la alegría por el Jubileo estuvieron presentes. El regreso a Cañaveral estuvo iluminado por el gozo de sentirse una comunidad que camina unida, compartiendo la alegría y la esperanza de la fe. Una gran familia que tiene deseo de seguir caminando unidos, para buscar, renovar y fortalecer nuestra fe, desde la clave de nuestro XIV Sínodo Diocesano. ¡Adelante, siempre adelante!
Roberto Rubio
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