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El mes de marzo las Cáritas del arciprestazgo de Alcántara-Arroyo lo han dedicado, además de sus quehaceres diarios, a la convivencia y a la meditación.
El día 8 se llevo a cabo la XXII Jornada Diocesana de Cáritas, a la que asistimos representantes de 7 localidades, se celebró en Zarza de Granadilla con el lema “La Espiritualidad que nos anima en la acción caritativa y social”, siendo este el tema central de la jornada con una ponencia a cargo de D. Vicente Altaba Gargallo, en la que destaco la necesidad que tenemos de mantener lo oídos y los ojos abiertos a la realidad de los pobres para adaptarnos a los tiempos. Que no hay caridad sin Espíritu, que la espiritualidad transformadora nos debe situar siempre del lado de los pobres y contra la pobreza. Recalco que las cáritas parroquiales deben ser más animadoras de la comunidad cristiana. Llegando a la conclusión final de que debemos ser para los pobres, transparencia del amor de Dios.
La reunión mensual se decidió realizar el día 19 y se convirtió en un retiro con motivo de la cuaresma, que lo realizamos en Arroyo de la Luz y al que asistimos 42 miembros de las diferentes cáritas del arciprestazgo. La jornada sirvió para la meditación, la cuaresma es la preparación para la Pascua y tiempo de conversión. Durante este tiempo se nos emplaza a que lo hagamos desde la Oración como apertura a Dios; el Ayuno, como expresión del dominio de sí, incluso en el privarse de algo, en el decir “no” a sí mismo; y, finalmente, la Limosna como apertura “a los otros”. Solo con una actitud total, en relación con Dios, consigo mismo y con el prójimo, el hombre alcanza la conversión y permanece en estado de conversión.
Una vez finalizado el retiro, nos desplazamos hasta la ermita de la Virgen de la Luz para asistir a la eucaristía y ganar el jubileo y la indulgencia plenaria en este año jubilar de la Virgen de la Luz y que fue un perfecto colofón para la jornada.
Ambrosio Tornavacas
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