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En el "Año de la Fe" y coincidiendo con el Día del Domund (21 de octubre), Benedicto XVI ha proclamado santos a tres laicos y a cuatro religiosos: a la catalana Carmen Sallés, fundadora de las Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza, que dedicó su vida a la promoción cultural de la mujer española desde el Siglo XIX, cuando no estaba permitido su ingreso en la Universidad ni estudiar Bachillerato; a la monja alemana María Anna Cope (1838-1918), un "ejemplo luminoso y enérgico" de caridad con los leprosos; al jesuita francés P. Jacques Berthieu (1838-1896), mártir y enamorado del Corazón de Jesús, que luchó contra la injusticia en Madagascar, en donde le querían como padre y madre, especialmente los pobres y los enfermos; al P. Giovanni Battista Piamarta (1841-1913), que promovió la formación laboral de jóvenes italianos durante la revolución industrial del XIX; a Catalina Tekakwitha (1656-1680), joven amerindia que se santificó sin otra ayuda que la gracia; a la alemana Anna Schäffer (1882-1925), que, por invalidez sobrevenida, no pudo ser misionera, pero edificaba a muchos con su paz y ofrecía sus dolores desde la cama; al joven catequista Pedro Calungsod (s. XVII), mártir de Filipinas. Con su aceptación del Amor de Dios y su ardiente caridad operativa, todos ellos muestran el verdadero rostro de la Iglesia.
Josefa Romo Garlito (recibido a través de "Soy Reportero")
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