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El curso escolar ya está finalizando y dentro de poco se abrirá el periodo de matriculaciones. Muchísimos alumnos, desde infantil hasta bachillerato, han podido formarse en el conocimiento de la Religión Católica. Y también serán muchísimos los niños y jóvenes extremeños que elegirán Religión en su matrícula del próximo curso… Pero, para que esto sea realidad, los padres deben ejercer su derecho, pleno y real, a que sus hijos reciban en la escuela una formación religiosa y moral católica en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales; cosa que muchas veces no ocurre…
En la clase de religión nuestros jóvenes reciben la formación más necesaria para la vida, con una enorme entrega y atención por parte de sus maestros y profesores de Religión que les muestran a Jesús como "Maestro de la Verdad" porque es el que da la respuesta a todos los interrogantes del corazón, sobre todo, a los jóvenes, que están sedientos de conocer la verdad sobre Dios, el hombre y el mundo. También muestran a Cristo como "Maestro de la Vida", ya que aunque las personas viven animadas por grandes esperanzas y proyectos, la verdadera plenitud de la vida se encuentra solo en Cristo que llena el espacio del corazón humano y da el valor y la alegría de vivir. Y además presentan a Jesús como "el Maestro que lleva hacia Dios" porque con su ejemplo y sus mandamientos, es siempre el camino más seguro, que desemboca en una felicidad plena y duradera.
En una sociedad que se nos presenta en crisis, no sólo económica sino fundamentalmente en crisis de valores, desde la clase de Religión, desde la figura de Cristo se enseña y educa para vivir un camino de solidaridad, de unidad social fraterna que, desde la esperanza en Cristo, ayuda a formar jóvenes que miran al futuro desde una perspectiva no materialista; desde una educación que enseña a vivir, pensar y actuar desde los grandes valores de la paz, el amor y la justicia.
Por todo ello, queremos recordarte a ti padre, a ti madre de ese joven alumno, que la mejor opción, sin duda, es apuntar a tu hijo en clase de Religión.
Delegación Episcopal de Enseñanza
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